Que ver en Praga

Praga es pequeña pero infinita. Por más que uno lo intente no puede dejar de ver la constante belleza de Praga.
Enumerar qué ver en Praga es tarea árdua. De hecho, no podría llevarla a cabo puesto que nos dejamos muchas cosas pendientes de visitar y de disfrutar. Sin embargo intentaré indicar las que, en mi opinión, son las cosas que no hay que dejar de ver en Praga.
Advertiré, sin embargo, que cuatro días se quedan algo cortos para conocer la capital checa y además no pudimos visitar el barrio judío de Praga por coincidencia con festividades de esta religión. Ten en cuenta esto a la hora de viajar a Praga. Habrá que volver...

Prague castle entrance. Entrada al castillo de Praga
Entrada al castillo de Praga. Guía de Praga
El castillo de Praga y la catedral de San Vito.

Lo primero hay que ver en Praga es su castillo, dominando la ciudad, sobre Mala Strana (la ciudad pequeña) en el margen derecho del río Moldava. El castillo de Praga no es tal castillo. Es más bien un conjunto de palacios unidos con enormes patios que se suceden unos a otros. Patios que incluso llegan a albergar catedrales porque la catedral de San Vito, uno de los símbolos de Praga, se encuentra dentro de uno de ellos. Y no es precisamente una catedral pequeña la catedral de Praga.
Entrar a la catedral de San Vito no cuesta nada, es gratis. Sin embargo sólo se permite acceder unos metros a la misma en un corto reducto junto a la entrada principal. Se puede apreciar en su conjunto la magneficencia del edificio pero no se pueden recorrer sus naves ni admirar las famosas vidrieras de Alfonse Mucha.
El privilegio de visitar la catedral de Praga en su totalidad cuesta un mínimo de 10 euros, aunque incluye la posibilidad de acceder a la torre de San Vito (33 metros) y a algunas otras zonas del interior del castillo de Praga. Existe otra entrada con un precio de 14 € que permite un recorrido aún más extenso. 
Desconozco si vale la pena pagar la entrada porque no lo hice.

San Vito cathedral. Prague. Catedral de San Vito. Praga
Foto del interior de la catedral de San Vito. Viaje a Praga.
Además del castillo de Praga propiamente dicho y de la catedral de San Vito los alrededores del castillo cuentan con un magnífico entorno plagado de edificios históricos y bellos rincones por visitar. Además, las vistas de Praga desde el barrio del castillo son realmente impresionantes.

Uno de los rincones más afamados del barrio del castillo de Praga es el Callejón de Oro. Actualmente se encuentra cerrado por rehabilitación y no se reabrirá al público hasta dentro 2012. Lástima porque todas las guías de viajes lo señalan como una de las cosas que ver en Praga sin discusión.

Recomiendo bajar del castillo de Praga a pie. En las laderas de la colina del castillo existen numerosos jardines y unos frondosos viñedos que permiten una vista preciosa y diferente de la ciudad de Praga.

View of St. Nicholas church. Prague. Vista de San Nicolas. Praga.
Vista de la iglesia de San Nicolás en Mala Strana desde los viñedos del barrio del Castillo. Praga, República checa.
Mala Strana

Mala Strana es el nombre de la ciudad pequeña de Praga, justo bajo el castillo que domina la ciudad y junto al río Moldava.
La joya de Mala Strana es la Iglesia de San Nicolás de la ciudad pequeña, en la plaza del ayuntamiento, con una cúpula que llega, por el exterior a 80 metros de altura. 
Para entrar a la iglesia de San Nicolás en la ciudad pequeña (hay otra iglesia de San Nicolás en la ciudad vieja, de ahí mi insistencia) es necesario pagar entrada. Lo siento pero no recuerdo el precio. Lo que si recuerdo es que en lugar de pagar la entrada a la iglesia pagamos la entrada para subir al campanario y es una decisión de la que me arrepiento. El campanario tiene una altura más que considerable y las vistas son impresionantes, aunque muy limitadas por el tamaño de las ventanas del mismo. En él existe un pequeño museo explicando cómo se utilizaba para el espionaje y control de la población en época del comunismo. No es que fuese una experiencia desagradable pero creo que me hubiera satisfecho más la visita general a la iglesia.

Otras joyas que pueden encontrarse en Mala Strana son la calle (Mostecká), a continuación del puente de Carlos, con sus perfectamente conservados edificios y multitud de tiendas de artesanía y souvenirs. Esta calle es justamente la continuación de puente de Carlos al que se llega atravesando la torre de la ciudad pequeña.

The devil stream. Prague. El arroyo del diablo. Praga
Foto del arroyo del diablo en la isla de Kampa. Praga.
Justo bajo estos comienzos del puente de Carlos se encuentra la isla de Kampa, una pequeña porción de Venecia en Praga, con el canal conocido como "arroyo del diablo" y la conocida rueda de molino del  gran priorato, en perfecto estado de conservacion y funcionamiento. Este lugar es, en mi opinión, uno de los más bellos rincones de Praga. Hay que sacar un rato para verlo aunque sea de pasada.

Como nota curiosa, en algunos de los edificios de esta zona se puede apreciar aún la marca que dejó el agua en las últimas inundaciones que sufrió Praga, allá por el año 2002.

Puente de Carlos

Con el Puente de Carlos da comienzo el pequeño Mont Martre de Praga, ya que en este puente se instalan multitud de tenderetes de pintores y artistas de diversas disciplinas, incluyendo algunos músicos que animan continuamente el ambiente. Es, desde luego, digno de ver.

View of Charlse bridge. Prague. Vista del puente de Carlos. Praga
Foto del puente de Carlos desde el campanario de San Nicolás en Mala Strana. Viaje a Praga.
El puente de Carlos es otra de las maravillas de Praga. El puente más viejo de la ciudad (siglo XIV) une ambas orillas del Moldava conectando la ciudad pequeña con la Ciudad Vieja, en mi opinión el verdadero corazón y alma de Praga, sometiendo al paseante a la atenta mirada de las 30 estatuas que lo pueblan, algunas de las cuales llevan asociadas ancestrales leyendas.
En el puente de Carlos se puede vivir una continua animación dada la gran concentración de gente que lo atraviesa a todas horas (cuidado con las carteras) dándole un cierto ambiente de mercadillo callejero.

La Ciudad Vieja de Praga.

La Ciudad Vieja es el alma Praga. En mi opinión si sólo puedes permitirte un paseo por Praga hay que ver la ciudad vieja antes que cualquier otra cosa.

Es el mejor lugar para perderse sin rumbo y observar atentamente los miles de pequeños detalles que forma Praga. Pasear por la ciudad vieja te llevará a ver algunos de los edificios más bellos de la ciudad te hará encontrar verdaderas obras de arte en sus paredes, en sus suelos, incluso en sus cielos (busca y encontrarás).
A la Ciudad Vieja de Praga se entra desde el puente de Carlos pasando bajo la Torre de la Ciudad Vieja (no podría ser de otro modo) y desde ella tus pasos te llevarán siemple a su plaza, la Plaza de la Ciudad Vieja. Encontrarás que la Plaza de la Ciudad Vieja es el lugar perfecto para quedarte sin palabras. Los eclépticos edificios de esta plaza, sus colores, el alboroto constante de los visitantes, las terrazas, las campanadas del reloj astronómico. Si pretendías no enamorarte de Praga ya es tarde. Estás perdido.

View of Prague. Vista de Praga
Vista de Praga desde el ayuntamiento de la Ciudad Vieja con el castillo de Praga al fondo.
Vale la pena subir a la torre del ayuntamiento a disfrutar de las clásicas e impresionantes vistas de Praga. Por cierto, el precio de la entrada para subir a la torre del ayuntamiento es de 100 coronas. Hay ascensor, aunque yo intento subir a pie a torres y miradores dado que mi culo tiende a engordar durante los viajes.
Y también vale la pena la visita a la espectacular iglesia de Tyn, con sus características torres góticas, enclaustrada entre los edificios de la plaza y a la que parece imposible accede y la Iglesia de San Nicolás en la ciudad vieja, magnífico exponente del barroco de Praga.
Cuesta pasar de largo y dejar atrás la Plaza de la Ciudad Vieja, pero Praga no se acaba allí. Si uno sigue caminando por la calle Celetná se encontrará con la Torre de la Pólvora y con el comienzo de la Ciudad Nueva.

Tyn church. Prague. Iglesia de Tyn. Praga
Foto de la iglesia de Tyn en la plaza de la Ciudad Vieja de Praga. Guía de Praga
La Ciudad Nueva y el barrio Judío de Praga

Poco puedo decir de estas dos zonas de Praga dado que por un lado la falta de tiempo y por otro mi incapacidad para predecir las festividades judías me privaron de visitarlos con más calma. 
Nuestro hotel, el Intercontinental, sin embargo estaba ubicado en el barrio judío por lo que pudimos hacer alguna incursión en la curiosa arquitectura de esta zona de Praga y pasear al menos por la calle Parizská (calle de París), sede de las tiendas de lujo en Praga.
En la ciudad nueva, sólo pudimos dar un breve paseo nocturno con visita a la Plaza de Wenceslao, de dimensiones gigantescas, con cena en uno de los puestos de perritos que la pueblan. Una lástima y al mismo tiempo una excusa para volver a Praga.

Jewish quarter detail. Prague. Detalle del barrio judío. Praga
Detalle del barrio judío de Praga. República checa
Si necesitas más información sobre Praga la hallarás en la guía de viajes de Praga.

¡Muchas gracias por tu visita! No te cortes al comentar y recuerda que suscribirse es gratis.
¡Feliz viaje! .

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